Portonovo es uno de los municipios más pintorescos de las Rías Baixas. Combina una arraigada tradición marinera con una selección de arenales, miradores y sendas litorales, sin duda de interés turístico. Pero sus visitantes no se limitan a descubrir la iglesia de Santa Catalina, la Lonja o la playa de Baltar, sino que toman esta localidad costera como punto de partida para sus excursiones por la ría de Pontevedra. Por ejemplo, a siete millas náuticas se encuentra isla de ons desde portonovo. Se trata de uno de los archipiélagos más visitados del Parque Nacional de las Islas Atlánticas.
En Ons, gozan de popularidad las rutas de trekking, el relax en playas como Melide y Area dos Cans y la exploración de enclaves tan singulares como O Buraco do Inferno. Degustar el pulpo al estilo Ons es toda una experiencia en este destino insular.
Otros parajes isleños que pueden visitarse desde Portonovo es Tambo, frente a Combarro. Este territorio de menos de treinta hectáreas de superficie pertenece al Concello de Poio y se ha convertido en un paraíso para los senderistas.
La localidad de Combarro, célebre por sus hórreos tradicionales, se ubica a veinte minutos en coche de Portonovo y posee un impresionante casco histórico. Destacan las bodegas y restaurantes típicos de la Rúa do Mar, la arteria comercial del municipio gallego.
La capital del vino albariño, Cambados, es otra excursión demandada entre los turistas a su paso por la ría de Vigo. Se sitúa a veinticinco minutos en coche de Portonovo y alberga monumentos como el Pazo de Fefiñáns o las ruinas de Santa Mariña de Dozo.
A media hora de camino, Catoira es mundialmente famosa por su vinculación con los ataques vikingos entre los siglos nueve y once. De esta época se conservan las Torres del Oeste. Agosto es el mejor mes para visitarla porque sus habitantes celebran la Romería Vikinga.